El Poder del Soundtrack

“Comencé el día tarareando un opening.

Llegué al trabajo silbando el estribillo del tema de batalla de un videojuego.

Fui a la cama soñando un ending.”

-Anónimo

Soundtracks
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Generalmente, me doy cuenta de lo mucho que disfruté un anime, película o videojuego, por la cantidad de veces que escucho su soundtrack una vez finalizada su visualización. Y cuando el momento lo amerita, basta reproducir un par de canciones para recordar una producción como aquellas. Podría atreverme a decir que, en vez de volver a ver toda una serie, por ejemplo, me es suficiente con darle play a su banda sonora.

Para mí, el soundtrack queda impregnado de todas las experiencias sucedidas en y con la serie/película/videojuego. Es decir, tanto lo que se vivió dentro de la obra como lo que me ha provocado como espectador. Tengo que darle crédito a esa sentencia tan desgastada: “Recordar es Vivir”. Cuando escucho la banda sonora  se materializan los personajes y sus emociones, ficticias, se vuelven reales en mi sentir. Sí, así de ñoño.

 

Bandas Sonoras
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El soundtrack brinda esa completa gama de emociones que tanto defiende Donnie Darko ante la imposición de la dualidad Amor-Odio. Escucho una canción y me enamoro. Escucho otra y me pongo a llorar; a veces me enamoro y lloro al mismo tiempo. Ese es el encanto de un buen soundtrack, esa es su virtud y a ese grado llega el peso de su importancia dentro de las producciones audiovisuales.

 Alguna vez comenté que la diferencia entre un buen videojuego y un videojuego perfecto podría radicar en sus composiciones musicales. Y me mantengo firme ante esa afirmación. Se nota cuando la banda sonora ha sido armada a partir de canciones enlatadas y no producida específicamente para el producto en cuestión. O cuando el encargado de la edición pensó que no sería importante matizar algunas situaciones y todo se queda llano hasta el aturdimiento. Cualesquiera hayan sido las razones, el resultado está ahí, tristemente deteriorando algo que pudo haber sido mágico y trascender hacia el Valhalla de las obras de arte.

 

Bastion Soundtrack
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Tampoco pretendo alzar el estandarte de Wagner y decir que el ascenso divino se logra mediante la música, pero sí comulgo con la idea de su capacidad para alcanzar y mover fibras que de otra manera sería muy difícil. La música sería como armar el cubo de Hellraiser y acceder a otra realidad. ¿Quién no se estremece al escuchar la emblemática composición de Akira Yamaoka de Silent Hill? ¿Quién no reconoce la canción de Star Wars tan sólo percibiendo sus primeros dos segundos? O qué tal el tema de El Bueno, El Malo y el Feo, de Morricone, que se volvió símbolo del western (y de la cultura en general), de tal forma que es asociado con el viejo oeste inclusive por quienes no han visto el filme. Ese es el poder del soundtrack.

  • Al Chan

    Interesante forma de percibir un soundtrack . Hasta el momento no le había dado tanta importancia. Sin embargo, al leer me he dado cuenta que hay mucha razón en lo que comentas, una buena historia, personalidades atractivas de los protagonistas, un buen dibujo y música es lo mejor que un fan puede recibir. Además, coincido con el hecho de ” Recordar es Vivir” , muchas veces, me sorprendo escuchando una melodía y sonriendo al recordar las emociones positivas o negativas que haya experimentado al ver, en mi caso, algún anime, serie o película. Este post me ha permitido percibir y dar un valor diferente a un soundtrack. Nos leemos más adelante. Buenas noches ^_^ .